
Economía - elpais.com
Tenían todas las cartas para seguir siendo las copropietarias marginales en cualquier explotación agraria o para coger las maletas y marchar a la ciudad en busca de trabajo en el sector de los servicios, en las cajas de un supermercado o en cualquier cadena de producción industrial. Era su destino, el mismo al que se han resignado miles de personas ante la falta de posibilidades de empleo en los pequeños pueblos. Mujeres, y además, rurales.
Sin embargo, frente a esas dos opciones, hay un colectivo importante que ha optado por quedarse en sus zonas de origen y desarrollar en ellas su capacidad empresarial.
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